Intentándolo - Falkeaprende

Intentándolo

intentándolo web 800x400

Todo el mundo hace lo que puede” – Esta frase es una de las que más rechazo me causaba cuando las pronunciaba mi formador y terapeuta. Me parecía demasiado fácil “disculpar” así a todas las personas, – los vagos y perezoso, los mediocres, los copiones, los farsantes … – A ver, me decía, si yo me esfuerzo constantemente para aprender más, hacer las cosas un poco mejor, ser mejor persona, … – ¿cómo es que puedo aceptar que todos (!) hacen lo que pueden. No me lo parece a mí, ¿eh?

¿Todos hacen lo que pueden?

Tenía que pasar mucho tiempo para que poco a poco iba comprendiendo el contenido real de esa frase. Poco a poco tenía que darme cuenta de que la vida no iba de “esforzarse” sino de simplemente vivirla, sentirla, y desde esa conexión con uno mismo y su entorno en cada momento aprender a ser uno mismo – respetándose, conociéndose a sí mismo y sus necesidades, aprender a expresar tales necesidades y vivir y actuar acorde con ellas. Lo que aquí escrito suena como algo muy fácil son palabras mayores y son fruto de dar pequeños pasos hacia eso de “vivir y sentir la vida”.

¿Ya he logrado vivir y sentir la vida? – No. No siempre. A menudo aún me dejo  más bien empujar por la vida que dejándome ser y estar en ella, sentirla, fluir con ella. No obstante, cada día me recuerdo que toda la existencia no trata de otra cosa que de ir caminando, aprendiendo, conociendo y sintiendo lo que uno vive. Cada día me recuerdo que no hace falta luchar – la vida no es una lucha, aunque a menudo la vivimos como tal. En el “juego que jugamos”, como decía Eric Berne, sí estamos en una lucha constante. Jugamos a estar arriba como el ganador de algo, el mejor, el director, o jugamos a ser víctima de algo, o bien a ser el perdedor, el que no vale etc. Estos juegos son meros juegos en nuestra interacción social. Nosotros somos actores en esas transacciones, es decir, no se trata de nuestro verdadero ser ni de la verdad del otro. De hecho, el juego social en sí no es una verdad, es un juego.

Juegos sociales

En el juego social jugamos a esforzarnos y a ser buena persona. En la vida real sólo hay personas “intentándolo”. Esta expresión, estamos intentándolo, la asimilé y acepté cuando pude ver delante de mí mi propio juego. El de la víctima, el de la superior, el de la que sabe … – ¡Valiente estafa todo esto! Dramatizamos para llamar la atención, para que el otro se sienta culpable.  Cuando me paro y entro en silencio, miro las situaciones de conflicto que me alteran y me hacen sentir mal, me doy cuenta de que las emociones están en mí. Cuando me pongo a cantar, a bailar, a meditar, a escuchar música y escucho mi corazón, mis emociones que hace un momento interpretaba como “estoy mal, enfadada, triste, … porque él o ella, porque esta situación ….” – cambian. A veces la tristeza se convierte en alegría, el enfado en tristeza, la tristeza en enfado, el enfado en fuerza … El tema es que escuchando el interior, el “corazón”, el vientre, la respiración, tiene un efecto bastante directo y rápido sobre el estado anterior cargado de estrés, enfado o desesperación. El tema es que a menudo consigo tener mayor claridad sobre un asunto cuando atiendo esos movimientos interiores sin juzgarlos. Cuando simplemente observo esos movimientos internos, los respiro y acepto, puedo ver las situaciones en otra luz.

¡La vida no siempre es paz y alegría!

Hay una trampa peligrosa. A veces creemos que crecer y ser “mejor persona” es sentirse mayormente en un estado de paz, tranquilidad y alegría o “felicidad” (¿Qué es la felicidad? – Sobre este tema podría escribir otro artículo o un libro directamente …). – No, la vida no es felicidad, paz y alegría. Estamos vivos, y los seres vivos experimentan altibajos, ira, descontento, frustración, placer, también alegría. Pero en este mundo hay también dolor, situaciones difíciles, falsedades e hipocresías, trampas, guerras etc. Seamos sinceros y realistas: Este mundo en realidad está tan “mal” que no sabemos cuánto tiempo nos queda de vida en esta tierra. Las guerras, el cambio climático, las enfermedades, las catástrofes … – ¿Quién sabe realmente qué va a pasar mañana?

Cuando paro y miro la vida, mi vida, mis relaciones, mi familia  etc.; o cuando paro y miro con qué preocupaciones ocupo mi mente y me causo dolor, estrés, miedo … – me doy cuenta de que es cierto: Todo el mundo está simplemente intentándolo. Esta vida no es fácil, o bien no nos la hacemos fácil. Pero levantarse cada día y hacer lo que me dice mi interior, escuchar mis necesidades, mi corazón, mis impulsos conscientes – sería un gran paso hacia lo que llamamos una vida plena.

¿Feliz? – Tal vez. A veces.

Bibliografía:  Berne, Eric: Games people play. The Psychology of Human Relationships. (original: 1964)
Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies